La Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda de la Junta de Andalucía ha licitado un contrato por valor de diez millones de euros para la reparación y el mantenimiento preventivo de puentes, viaductos y estructuras de las carreteras andaluzas, un modelo de actuación inédito hasta ahora en la comunidad. El Gobierno andaluz pone en marcha por primera vez un contrato de estas características tras completar un diagnóstico detallado de las más de 4.000 estructuras existentes en la red viaria autonómica, entre puentes, pontones y pasarelas peatonales.
La consejera Rocío Díaz ha defendido esta actuación como una apuesta decidida por “contrarrestar los años de abandono de puentes y viaductos” mediante una inversión sostenida en su conservación, subrayando además el cambio de estrategia hacia una política basada en la prevención y no en la intervención de emergencia cuando las infraestructuras ya se encuentran al límite de su capacidad de servicio.
Según ha señalado Díaz, el objetivo del Ejecutivo de Juanma Moreno es mejorar la vida de los andaluces a través de mejores comunicaciones y carreteras más seguras, lo que exige mayor previsión e incremento de las inversiones. En este sentido, ha recordado los planes extraordinarios de conservación puestos en marcha, como los 151 millones de euros destinados a firmes para 2026, los 15 millones para actuaciones de seguridad vial o los estudios en marcha para actualizar los tramos de concentración de accidentes y analizar los niveles de ruido de la red viaria.
El contrato tendrá una duración de 24 meses y permitirá intervenir, en función de las prioridades detectadas, en infraestructuras de las ocho provincias andaluzas. Entre las actuaciones previstas se incluyen trabajos en puntos como el puente de la autovía Huelva-Punta Umbría (A-497) en el río Aljaraque en Huelva, el puente sobre las vías del ferrocarril en Huércal de Almería, los puentes de la A-318 en Lucena, el puente de Pampaneira en Granada, el puente de Úbeda sobre el río Guadalquivir, el puente de la A-343 en Pizarra o diversos tramos de la A-92 en Sevilla, entre otros.
Las obras contemplan una amplia gama de intervenciones técnicas, como el sellado e inyección de fisuras, regeneraciones estructurales, protección de armaduras frente a la corrosión, refuerzos de tableros y vigas, reparaciones por impactos, actuaciones en bóvedas y cimentaciones, así como la reposición de juntas, barandillas y sistemas de contención. Las operaciones podrán ampliarse en función de las necesidades que se vayan detectando durante la ejecución del contrato.
Las actuaciones se centrarán en estructuras con luces iguales o superiores a tres metros, incluyendo puentes, pontones, pasarelas y pasos inferiores peatonales de distintos materiales, quedando excluidas estructuras menores como alcantarillas o tajeas. El contrato incorpora además la programación anual de las actuaciones y la elaboración de los informes necesarios para su seguimiento y finalización.
Este nuevo modelo de conservación nace tras una revisión exhaustiva de toda la red autonómica, que ha permitido planificar de forma anticipada la rehabilitación de las infraestructuras y evitar sobrecostes derivados de la falta de intervención a tiempo. Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el próximo 6 de febrero a través de la plataforma electrónica de la administración andaluza.