Pedro Sánchez quería anunciar en plena campaña que el número de parados caía por debajo de los tres millones por primera vez desde 2008. Pero las cifras que está recibiendo se le han atragantado.
España necesita de un pacto entre partidos políticos que la saquen del agujero en que se halla. No podemos permanecer de brazos cuadrados mientras le dejamos a nuestros hijos -y a nosotros mismos- un país que no ofrece oportunidades y que obliga a nuestros jóvenes a marcharse.
El panorama es terrible tras la última Encuesta de Población Activa (EPA), que ha hecho saltar las alarmas en Moncloa.
Y es que, ha confirmado la ralentización de la creación de empleo y aleja así el dato positivo que Sánchez pretendía anunciar a cinco días del 10-N: que la cifra de parados bajaba de los 3 millones.
Cabe recordar que la EPA ha puesto de manifiesto que el descenso del paro ha sido inferior a los registrados en todos los terceros trimestres de los últimos siete años. Solo el tercer trimestre de 2012 fue peor.
Pero parece que nuestros políticos siguen a lo suyo, a la búsqueda de titulares rimbombantes y al pim pam pum dialéctico entre ellos.
Hasta ahora, quien suscribe echa en falta propuestas y soluciones que saquen a España de esta situación. Ni la izquierda ni la derecha nos dicen qué hacer para salir del agujero. Y es una pena, la verdad, porque, poco a poco, nuestro país se muere.