Ahora si, el Gobierno de Sánchez puede pasar por encima del Consejo de Participación de Doñana y saltarse las obligaciones legales imponiendo el deslinde con urgencia en el BOE sin su informe preceptivo. Un Consejo que ya ha concluido y declarado, tras la sesión plenaria de ayer, será desfavorable, elevando una queja formal al Ministerio de Transición Ecológica y Cambio Climático (MITECO). Es preciso también puntualizar que con el resto de administraciones en contra, incluidos los ayuntamientos de Almonte, Hinojos y Aznalcázar, o la propia Junta de Andalucía que ya ha anunciado la interposición de un recurso.
El Ministerio se ha quedado solo, porqué incluso en esta ocasión, las organizaciones ecologistas, implacables siempre contra los agricultores del fruto rojo de Huelva de la Corona Norte Forestal de Doñana y el sector, iniciando y apoyando cada campaña dentro y fuera de España que les hace daño, siempre como principal aliado del Gobierno de España en esta tarea, se han opuesto. También lo han hecho las organizaciones agrarias y la propia Estación Biológica de Doñana aludiendo que el deslinde “no se ajusta a los criterios técnico, científico y de marco normativo de Doñana”, así como, ya lo ha manifestado la propia Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), para mí no de forma sorprendente aunque sea dependiente del propio Ministerio porque tienen que jugar al juego de roles y lidiar con el potente y presente tejido agrícola ligado a la producción de arroz de la provincia de Sevilla. Un escándalo todo en la estrategia, el pasteleo, las formas y el fondo máxime tratándose de la importancia de la conservación de Doñana, su entorno y toda la actividad humana que se desarrolla en el territorio.
A todo ello se suma que continúan, desde el Gobierno de España y desde quienes lo sostienen políticamente, riéndose de los onubenses mientras lastran y comprometen nuestro presente y los proyectos de futuro de nuestro pujante, hábil y potente tejido productivo ligado a la agricultura, la industria y el turismo, no ejecutando ni proveyendo las infraestructuras y recursos que necesitamos para crecer generando riqueza y empleo. No puedo evitar pensar que nos quieren pobres, dependientes y por tanto controlados, mientras la calculadora electoral y los recursos se orientan masivamente a otras zonas del País, porque no se me ocurren otros motivos lógicos, más allá de los electorales e ideológicos, para incumplir sistemáticamente las leyes y agraviarnos, mientras se privilegia a otros y alimenta ideológicamente sus potenciales electores, manteniéndonos desunidos y divididos. En Huelva necesitamos unidad de mensaje y de acción expresada con precisión en los medios de comunicación y foros de opinión y masivamente en la calle para revertir esta situación, mientras esto no suceda, si acaso igual sucumben a algún interés corporativo que sepa tocar puntual y hábilmente algún nervio cuyo resultado empresarial luego se pidiese vender políticamente como propio y rentabilizar electoralmente si Moncloa lo autoriza. Creo que no tengo que referirme como ejemplo, a la opacidad y discrecionalidad con la que impusieron, con la inestimable ayuda de VOX en el Congreso, el reparto y la asignación de los Fondos de Recuperación a territorios y proyectos o el lamentable grado de ejecución de los mismos que preocupan a la Comisión Europea hoy.
Están jugando con el riesgo que para las personas, las cosas, la actividad productiva de Huelva, así como con la sostenibilidad de Doñana, supone la no ejecución de la Presa de Alcolea (incluido Coronada y Pedro Arco), los bombeos de Bocachanza II y la apertura a la utilización del Convenio del Albufeira, el Trasvase al Condado (incluido un urgente desdoblamiento real del Túnel de San Silvestre), la utilización de aguas regeneradas procedentes de nuestras estaciones de depuración o el trasvase desde El Agrio de 2’75 hectómetros cúbicos desde la Demarcación Hidrográfica del Guadalquivir a los márgenes de Doñana como dispone su Plan Hidrológico, por no hablar de que no han cumplido aún realmente con los agricultores verdaderamente afectados por sus errores con el Plan de la Corona y la Ley Forestal de Andalucía que tanto daño ha hecho a tantas familias y al sector de los frutos rojos, priorizándolos en las soluciones, o la necesaria asignación de más capacidad de redes de transporte de energía eléctrica que nos permita desarrollar proyectos como el Valle del Hidrógeno Verde y otros, pero no, todo parado, todo empantanado, todo diferido, mientras tanto “los y las socialistas vamos a luchar por todas las infraestructuras y necesidades que Huelva tiene” y hasta las siguientes elecciones.
Si a alguien hoy en Huelva no le queda claro que se está jugando, calculadora en mano, intereses políticos orientados a Moncloa y personales ligados a la cartera, espero haber hecho algo, con este artículo, para abrirle los ojos.