Aquellos que tanto criticaban a Rajoy por aquel disparate del entonces presidente de comparecer a través del plasma hoy lo han vuelto a hacer. Es decir, han hecho aquello que tanto aseguran rechazar.
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias han vuelto a darse el 'sí, quiero' ante los medios pero, tal y como hicieron hace casi dos meses, no han permitido preguntas.
Es más, los redactores en este caso no han podido ser testigos del momento porque su entrada fue vetada y solo se permitió el acceso a los gráficos.
Y es muy sencillo, si no hay preguntas hay menos información. Y si hay menos información hay también menos transparencia. Es decir, todo de lo que presumen los protagonistas de la foto.
Por tanto, y aunque pueda parecer un asunto menor, mal comienza un Gobierno que apuesta por los monólogos y no permite preguntas. Por mucho que se llamen progresistas, que se autoconvenzan que son de izquierdas y bla, bla, bla.
Es una pena, porque España necesita un gobierno fuerte, creíble, transparente, que saque al país del bloqueo y parálisis en que se halla sumido hace casi dos años después de aquella moción de censura que echó a Rajoy de la Moncloa.