Al final, lo que se sospechaba y en base a coacción sindicatos inventando falsas denuncias acoso sexual a cambio de papeles y de trabajar de cara al próximo año.
Cuando el ofrecimiento es a muchas, es evidente: unas dicen sí y otras no. Esta contradicción de respuestas nos da la clave y la respuesta que no es otra que la mentira. Y el descubrimiento de un mismo personaje que es el autor de las proposiciones.
Estas proposiciones son tan deshonestas y tan graves como las violaciones auténticas y que todos rechazamos y luchamos contra ellas. Ambas conductas son un atentado a la libertad con ese rasgo de coacción que desorienta y confunde y lleva a respuestas erróneas.
Y en medio el tinte político de todo. Diego Cañamero, diputado de Unidos Podemos y el secretario del SAT, Oscar Reina, acudieron a la Inspección de Trabajo de Huelva con las temporeras.
Para muchos está clara la presión y el interés de quien paradójicamente dice defender el aspecto humano pero insta a denuncias falsas.
Otras dicen inventaron el acoso para que se les escuchara y viesen las malas condiciones en las que habitan afirmando que las condiciones no se habían cumplido ya que no cobraron nada del sueldo y dormían en contenedores o en habitáculos sin aire acondicionado o en caso de lluvia con innumerables goteras.
Por supuesto, todos tienen derecho a unas condiciones dignas de trabajo pero jamás el medio o la vía es llamar la atención a través de la mentira o de la denuncia falsa porque hay una implicación de la inocencia de una persona que se ve vulnerada en su derecho fundamental.
.Varias temporeras han ido a su país en autobuses a en un número de 400 a pesar de que su regreso estaba programado para una fecha posterior.
Otras, por miedo se han escapado y de este modo evitar el traslado. Debe lucharse por unas condiciones de trabajo dignas a través de los canales óptimos y denunciar lo que es verdad y atenta contra la dignidad.
Pero tampoco se debe mentir y culpabilizar a quien no ha hecho nada ni sentirse presionada y mal aconsejada por quienes hacen de su posición política la forma de revancha y litigio y enfrentamiento que dista mucho de la vía pacífica y de derechos humanos.
La clave son los seres humanos, jamás los intereses particulares o de grupos políticos o sindicales.