Jesús Vázquez: "El fútbol me ha acompañado desde que tengo uso de razón"

Jesús Vázquez conduce el balón en un instante del partido.
photo_camera Jesús Vázquez conduce el balón en un instante del partido.

Toni Garrido

Antonio Jesús Vázquez Muñoz (1980, Santa Olalla del Cala, Huelva) o Jesús Vázquez, como es conocido popularmente, es uno de los pocos futbolistas que pueden presumir de haber jugado más de 100 partidos en Primera División con el equipo de fútbol más antiguo de España, el Recreativo de Huelva. A lo largo de su trayectoria en este club, el que fuera capitán del “Decano” dejó una huella imborrable por su compromiso dentro y fuera del campo. En total, formó parte de la plantilla 9 temporadas y disputó más de 300 partidos con la elástica albiazul.

Han pasado seis años desde que colgara las botas, precisamente militando en el equipo onubense, pero sigue residiendo en Huelva y apoyando al Recre. La afición recuerda su paso por el club con cariño, pues fue uno de los artífices de la época dorada del Decano y, también, uno de los capitanes en los años más duros.

Jesús Vázquez antes de jugarse el Recreativo-Tenerife.
Jesús Vázquez antes de jugarse el Recreativo-Tenerife.

Jesús, ¿cuáles son los orígenes que le ligan con el mundo del fútbol?

A mí el fútbol me ha acompañado, prácticamente, desde que tengo uso de razón. Desde que era un niño, en mi pueblo, Santa Olalla del Cala, provincia de Huelva, todo lo que recuerdo es tener siempre un balón. Es algo que mi madre siempre me ha recordado mucho, que me costaba sentarme para estudiar. Recuerdo mucho llegar del colegio, coger el balón y salir corriendo a las pistas polideportivas para ir a jugar. Ese era el recuerdo que siempre teníamos, algo normal en la época de cualquier niño, que jugamos mucho en la calle con la pelota. Ese recuerdo me ha acompañado siempre, me siento muy unido al mundo del fútbol y he tenido la inmensa fortuna de ser jugador profesional, algo que, por aquel entonces, en mi niñez, nunca imaginé.

A través de los distintos clubes por los que pasa, finalmente se hace hueco en las categorías profesionales del fútbol. ¿Cómo fue ese recorrido?

La primera vez que juego al fútbol federado es en Huelva, con 15 años. En mi pueblo no había equipos de mi categoría, por lo que jugaba al fútbol-sala y entrenaba con el equipo amateur en el que jugaba mi hermano, que era cinco años mayor que yo. Estaba deseando que faltase algún jugador para entrenar con ellos. Jugaba torneos de fútbol sala como el que organizaba la Diputación de Huelva. A los 15 años voy a Huelva y empiezo a formar parte de la cantera del Recreativo. Fue mi primer paso en el fútbol federado y ahí empezó mi camino en el fútbol.

Después de formar parte de la cantera del Recreativo de Huelva, prueba suerte en otros equipos como el Extremadura o el Tenerife. Cuéntenos cómo desarrolla esa trayectoria.

Cuando salgo de Huelva, después de dos años en la cantera del Recreativo, me voy al Extremadura, un equipo que estaba entonces en 1ª División. Yo llego a las categorías inferiores, al equipo juvenil y allí fue donde di el salto de la cantera al primer equipo. El primer año, siendo juvenil, alternaba con el equipo B, que estaba en Tercera y, a la siguiente temporada, hago la pretemporada con el primer equipo, que militaba en primera división con Rafa Benítez como entrenador y, ahí, di el salto y empecé a descubrir que podía tener mi oportunidad de llegar a ser futbolista profesional, aunque eran solo los comienzos. Ya al año siguiente formo parte de la primera plantilla del club, en 2ª división porque habíamos descendido y, con 19 años, ya soy jugador profesional. Ese fue mi inicio en el fútbol profesional, del cual tengo maravillosos recuerdos.

Después de esa etapa en el Extremadura, vive otra con el Tenerife. ¿Cuál fue tu experiencia en las Islas?

En Extremadura estuve 3 años en 2ª división. El equipo baja, descendemos a 2ªB, y ahí me surge la oportunidad de irme al Tenerife, que estaba en 2ª división, recién descendido de 1ª. Para mí fue el salto más importante en mi carrera como jugador porque el Extremadura es un equipo de Almendralejo, una localidad relativamente pequeña, 35000 habitantes, un equipo muy humilde, muy familiar y llego a todo un Tenerife recién descendido de 1ª, una masa social tremenda, una presión por lograr el ascenso muy importante y me doy cuenta de la importancia que tienen esos equipos en el panorama nacional y solo tenía 22 años cuando llego a la Isla y fue el primer gran reto a nivel personal de formar parte de una plantilla con un objetivo ambicioso, difícil, que te hace madurar y te cambia como futbolista y persona, hace que des lo mejor de ti para estar a la altura de ese reto.

Imagino que el cambio es muy radical, de estar en Extremadura o Huelva, cerca de tu hogar, a irte a las Islas Canarias. ¿Cómo te adaptas al entorno?

En ese momento lo ves como parte de tu trabajo y estaba encantado, pues quería seguir jugando en la liga profesional, en el fútbol profesional, y con el descenso del Extremadura a 2ªB bajamos un peldaño y me apareció esta oportunidad de un equipo recién descendido de 1ª que, hacía nada, estaba viendo por televisión, y me lo tomé como un reto, con una alegría inmensa. Además, ese verano fue muy atípico, pues yo hice toda la pretemporada con el Extremadura, ya que me quedaba un año de contrato, y el último día de mercado de fichajes, el 2 de septiembre, llegan a un acuerdo los clubes y me traspasan al Tenerife. Hasta el último momento estuve pendiente de si me iba o no, así que fue un verano muy convulso, difícil, pero por suerte salió bien. Mi llegada a la Isla supuso un reto muy importante pues no dejaba de ser un chaval muy joven, pero con experiencia y una ambición personal tremenda por seguir progresando en el mundo del fútbol y el Tenerife me brindaba una oportunidad maravillosa de formar parte de un gran equipo con ese reto que siempre tuve en el momento de llegar a ser futbolista profesional de alcanzar la 1ª división, que no lo consigo hasta años más tarde.

Esa siguiente etapa sería en el Recreativo de Huelva. ¿Cómo fue ese momento en el que recibe una llamada o le informan de que el Recre quiere que juegues en su equipo?

Se termina mi contrato con el Tenerife, estuve cuatro años allí y durante esos años hubo equipos que preguntaron por mí, pero el Tenerife me valoraba, era uno de los capitanes, era bastante querido en la Isla. Nunca me dieron esa oportunidad de salir y yo tampoco lo pedía. Asumía y aceptaba que era parte de mi contrato. Yo estaba allí muy a gusto, fueron cuatro años maravillosos, pero cuando acaba el contrato sí es verdad que tengo esa espina, esa ilusión, de dar el salto a 1ª división y en ese momento el Recreativo se pone en contacto conmigo. Marcelino, cuando nos habíamos enfrentado en 2ª, me comenta algo en los pasillos, como se suele decir, y se da ese fichaje que, para mí, venir la Recre, venir a Huelva, venir a 1ª división, debutar en el equipo de tu tierra en 1ª división es un sueño, era algo que no pasaba por mi mente en ese momento y al final se da y se consigue y es otra etapa fundamental, sin duda la más importante.

Jesús Vázquez, mojado por la lluvia como el resto de sus compañeros hoy.
Jesús Vázquez, mojado por la lluvia.

¿Cómo vive ese debut en primera división con el Recre?

Muy feliz porque tenía 26 años, venía desarrollando una carrera en 2ª División bastante importante, toda la vida había jugado en 2ª división, todas las temporadas, tanto con Extremadura como con Tenerife y doy ese salto a 1ª división que era el sueño, el reto a nivel personal que uno se pone, y hacerlo con el equipo de tu tierra pues… muy feliz, muy nervioso de que se diese, de que llegase el momento y, también, con esa ilusión, ese reto de si voy a estar a la altura de los mejores, que es la duda que te crea cuando das un salto de esa categoría. Yo siempre he visto mucho fútbol en la televisión cuando era jugador y veía mucho 1ª división, por lo que conocía de memoria a mis rivales, a los jugadores, a los equipos, porque los tienes muy vistos. Mi reto era ese: si, a ese que admiraba el año pasado por la televisión, si iba a estar a la altura de poder competir de tú a tú en el campo.

Precisamente ese año, el Recre vive su mejor temporada. Acaba 8ª en liga, lleva a cabo partidos increíbles. ¿Cómo vive en el vestuario esas sensaciones? El objetivo principal era la permanencia, pero, poco a poco, van consiguiendo más de lo que esperaban.

Sí, sin duda. Fue un año que, si lo miras de atrás hacia delante, a todos se nos vino una sonrisa por la mejor clasificación del Recre en su historia en 1ª división. Un año para enmarcar, con partidos memorables… Pero la pretemporada fue un poco rara y diferente porque nosotros éramos un equipo recién ascendido, con nuestras limitaciones, en la liga de las estrellas, donde están los mejores jugadores y clubes y nuestro objetivo era ese, salvar la categoría. En la pretemporada, nuestro entrenador realiza alguna entrevista a los medios porque no está contento con la plantilla porque no le llegan los refuerzos que había pedido, llegan muy tarde… incluso amaga con dimitir, lo recuerdo perfectamente (…). Nos quedamos todos un poco en shock, pero, sí es verdad que el último día de mercado el Recre realiza 5 fichajes de un valor que, después, tuvieron a lo largo del año, incalculable. Fueron muy buenos los jugadores que vinieron ese último día de cierre de mercado y empieza la temporada con un empate en casa contra el Mallorca, que es mi debut en 1ª división. Yéndonos fuera, que siempre cuesta más ganar partidos, te das cuenta de que vamos consiguiendo cosas. Vas al campo de la Real Sociedad y ganas, vas al campo del Celta de Vigo y ganas, vas a Villarreal y ganas… Vas consiguiendo puntos en estadios, en fortines, de clubes que te superan en todo y tú dices, ojo que este año puede ser bonito, para disfrutarlo, como así fue, pues nos dimos cuenta muy rápido de que el equipo competía muy bien. El míster hizo un trabajo encomiable, juntó una generación de futbolistas impresionante. Había 15, 16 jugadores que podían ser perfectamente titulares, que el equipo esa rotación no la notaba, con nombres muy importantes como Sinama, Uche, Cazorla, Beto, López Vallejo, Viqueira, Merino, Aitor… En mi caso era el debut. Como yo había varios jugadores, también, y los chicos que nos acompañaron dieron un salto de nivel importante al equipo, salió una temporada redonda y disfrutamos mucho. Añoramos ese tiempo y lo recordamos con una sonrisa.

Jesús, tiene que ser difícil quedarse con un solo momento, pero ¿se quedaría con algún partido de esa temporada?

Uno de los partidos más importantes de la historia del Recre fue en el Bernabéu, la victoria 0-3, ya no solo por lo que supone ganar en ese campo, sino también por lo acontecido en la carretera. Hoy en día, estando en la categoría en la que estamos, hay muchos aficionados que cogen su coche y hacen muchos kilómetros a lo largo del panorama nacional, pero entonces también lo hacían. Organizaron autobuses y uno de ellos tuvo un accidente en el que fallecen cinco personas. Todo ello hace que sea un partido especial y, sin duda, me quedo con ese recuerdo.

¿Cómo viven en el vestuario esos momentos previos antes de saltar al Santiago Bernabéu?

Fueron momentos muy difíciles. Si ese partido acabamos 5-0 a favor del Real Madrid, nadie nos hubiera achacado nada, ni nosotros hubiéramos protestado. Cuando nos dan la noticia, estamos en el desayuno, el día de partido, temprano porque teníamos que hacer un entrenamiento previo en la Ciudad Deportiva del Real Madrid y, allí, nos comunica el presidente lo que había pasado a las 00.00-01.00h de la noche. Entonces, entendimos que el partido se iba a suspender y actuamos como tal. A la hora de la comida nos dicen que la Federación no quiere suspender el partido. El Real Madrid tampoco estaba por la labor. Hay que jugar el partido y te intentas reponer y preparar, pero el escenario y todo lo que ha ocurrido alrededor te embarga como para no estar al 100% y no poder afrontar un partido de ese nivel. Y… sale el partido redondo. Creo que hay que recordarlo siempre.

Me viene a la cabeza otro partido memorable, disputado en el Nuevo Colombino contra el Real Madrid, en un encuentro crucial para la temporada madridista en el que el Recre plantó cara y en el que usted anotó un gol a Iker Casillas. ¿Cómo se siente al marcar un gol al portero internacional, tantas veces, con la selección española?

Ellos venían jugándose el título de Liga. Al final la consiguen. Nosotros quedamos 2-3, nos ganan en el último minuto con un gol de Roberto Carlos a la contra. Cuando te enfrentas a un equipo de esas características, quieres hacer el partido de tu vida, batirles y, por un momento, sentirte muy importante, aparte de ofrecerle a tus aficionados esa victoria. Veníamos con una racha muy buena, éramos un equipo atrevido, muy ordenado, que hacía muy bien las cosas y le plantamos mucha cara, le planteamos un partido que, si no llega a ser por esa contra después de un córner a favor nuestra… Pero bueno, sales contento por el nivel que das. Tengo la oportunidad del penalti, el gol a Casillas (…). En ese momento estaba concentrado en hacer el gol. Da igual quién está en la portería, me concentraba para batirle. Era mi ritual, mi forma de encarar los penaltis, que en aquella época me tocó lanzar varios: estar muy concentrado y seguro de lo que quería hacer, de golpear, de qué manera para intentar no fallar y en ese momento salió bien, fue gol y fue un recuerdo maravilloso el haber batido, aunque sea de penalti, a un todopoderoso Iker Casillas.

Las siguientes temporadas continúas en el Recre y te conviertes en uno de los jugadores con más partidos en la historia del club. ¿Qué es para ti este equipo?

El Recre lo es todo para mí. Primero porque tengo la inmensa fortuna de que me ha dado mucho, siempre lo digo, me ha dado mucho más de lo que yo le podré devolver. Me dio la oportunidad de formarme como niño en la cantera, de abrirme las puertas del fútbol federado con 15 años y conocer ese mundo, que para mí era totalmente desconocido. Me dio la oportunidad de debutar en 1ª División y hacerme un nombre en la categoría. De cuatro temporadas que estuve en 1ª División, tres fueron con el Recre y una con el Deportivo de la Coruña, en la que jugué poco. Tengo 100 partidos en 1ª División con el Recre. He tenido la fortuna de vivir, en mi época, los mejores momentos de la historia del club y también momentos muy duros y difíciles, como en el final de mi carrera con partidos en los que daba la sensación de que el club podía desaparecer. Todas esas experiencias hacen que me sienta siempre en deuda con el club y, siempre que me pidan consejo o ayuda, voy a estar presto. No me cabe la menor duda de que así será. Siempre aportando, dando mi punto de vista, mi toque personal porque no puede ser de otra manera e intentar acertar en todo lo que haga, que eso es un reto que me marco a nivel personal para futuras posibilidades que puedan surgir.