Javi Montaner, capitán del Ciudad de Huelva: "Para mí el baloncesto es mi vida y me ha ayudado mucho a lo largo de estos años"
El onubense habla con Huelva Hoy cuando queda menos de un mes para el arranque de la competición y hace un repaso a toda su trayectoria explicando lo que significan para él, el baloncesto y el CDH
La historia de Javi Montaner es la de alguien que ama lo que hace y que siempre está dispuesto a ayudar a quién sea. El mítico capitán del Ciudad de Huelva cumple una nueva temporada ligado al club de su vida y, ya van siete desde que regresó a las pistas en 2018.
Ahora, el onubense a sus 44 años vivirá un nuevo curso en el Pabellón Carolina Marín luchando por seguir alargando su legado y dejar al equipo donde merece estar.
"A nivel personal ha sido una alegría máxima esta vuelta. Antiguos compañeros míos de LEB Oro me escriben y me dicen que les da envidia sana lo que he vivido".
En estos años se ha trabajado mucho para recuperar la tradición baloncestística que existía en la capital onubense, y que llevó al CDH a la ACB a finales de los años 90, donde ya estaba el propio Javi, echando una mano y curtiéndose a una edad muy temprana.
Hoy en día compagina el deporte con su trabajo dirigiendo Mail Boxes, una empresa de logística con la paquetería junto a su buen amigo y ex compañero, Isaac López.
Pero, lejos de echarse a un lado quiere seguir seguir aportando su granito de arena a un proyecto en crecimiento constante y prueba de ello fue su renovación el pasado verano por un curso más.
La importancia del baloncesto en su vida
"Para mí el baloncesto es mi vida desde que llevó practicándolo desde los 8 años. Mi padre me llevaba a los partidos del antiguo Caja Huelva y me enganchó desde pequeño".
"Me ha ayudado mucho a lo largo de estos años y tengo muchísimos amigos en este mundo. Hace unos años pasé una época un poco mala y el baloncesto me ayudó a volver a recuperar la sonrisa".
Primera etapa en el Ciudad de Huelva
"No llegué a debutar en partido oficial, pero sí que jugué contra el Caja San Fernando en pretemporada y estuve en el banquillo en algunos partidos como el que nos enfrentó con el Real Madrid".
"Llegué a estar en el banquillo en aquel atípico playoff de descenso. Eso lo viví junto a Antonio Gómez, gran amigo, y estoy muy satisfecho de haber formado parte de alguna manera de aquella histórica temporada".
"Para mí fue un sueño y hoy en día me siento muy identificado con los chicos que llegan. Lo máximo para mí siempre ha sido llegar al primer equipo del Ciudad de Huelva y me siento un afortunado".
Experiencia fuera de casa en el CB Rosalía de Castro
"Había terminado mis estudios en la Universidad de Huelva, Licenciatura en Administración y Dirección de Empresas, y por diferentes circunstancias el antiguo equipo directivo no acabó bien conmigo. Decidí emprender esta aventura y conocer otra ciudad a una edad joven".
"No me veía jugando cada año en un sitio distinto como es habitual en estas categorías. Fue una experiencia que agradezco haber vivido, lo pasé estupendamente e hice amigos para siempre".
"No quería perder la trayectoria profesional para poder insertarme en el mercado laboral. Fue una buena decisión y no me arrepiento para nada".
Regreso a casa, concretamente a Lepe
"Estuve cuatro temporada en Lepe y estuve muy a gusto allí. La gente nos trataba genial y coincidí con varios amigos como Javo Castilla, actual asistente de Íñigo en el CDH".
"Me divertí mucho en esa etapa y fue una gran decisión regresar a aquí por qué fueron grandes años".
Etapa en el Enrique Benítez
"Fueron un par de años muy bonitos por qué me junte con tres amigos íntimos. Conseguimos que un equipo recién ascendido diera un salto de calidad y después de esto, el club se ha consolidado".
Retirada con 33 años y vuelta en 2018
"Decidí colgar las botas después de sufrir una fascitis plantar que me impedía jugar con normalidad. Además, iba a nacer mi segunda hija y todas estas circunstancias me llevaron a centrarme a mi familia y dejar el baloncesto totalmente, pasé muchos años sin tocar un balón".
"Aquello fue duro pero las prioridades eran otras y me hacía centrarme en otras cosas. Para alguien como yo, que lleva toda la vida practicándolo y que es como "nuestra droga", es algo duro".
"La vida da muchas vueltas y ahora estoy viviendo muchos más años de competición de lo que podía esperar".
"Comencé a tener más tiempo libre por las tardes. Hablé con Pedro Vadillo, entrenador del Junior por entonces, y empecé a entrenar con ellos junto a Germán Rodríguez".
"Nos hicieron ficha para la temporada siguiente junto a los Junior y un par de veteranos, que fue importante para el club. Se empezó a construir los cimientos de lo que es hoy es día el primer equipo del CDH".
Balance de estos últimos años en el CDH
"A nivel personal ha sido una alegría máxima esta vuelta. Antiguos compañeros míos de LEB Oro me escriben y me dicen que les da envidia sana lo que he vivido".
"He sabido reciclarme y adaptarme a lo que necesitaba el equipo. Mis hijas ya son mayores y me pueden ver lo que parece mí es un sentimiento indescriptible".
"Poco a poco se está empezando a recuperar esa afición que había demostrando lo importante que es el baloncesto en la ciudad de Huelva".
Papel del entrenador Íñigo Núñez y objetivos del equipo
"Íñigo es el mejor de los fichajes que ha podido hacer el club estos años. Aporta muchísimo a nivel personal y profesional, y no he visto ningún entrenador de los que he tenido con sus capacidades".
"Ojalá que esté muchos años más porque será muy bueno a nivel personal para el CDH y para el baloncesto onubense".
"Hay que ser ambiciosos, pero también tener un poco los pies en el suelo. Es importante ir dando pequeños pasos y este año ganar 15 partidos en temporada regular, frente a los 14 del pasado, ya sería todo un éxito sumado a superar la primera ronda de los playoff y a lo mejor pasar la segunda".
Comunión con la afición
"Me siento muy identificado con los aficionados y todos esos niños que vienen a apoyarnos. Es importante mantener esta cercanía con los nuestros e inculcar este ambiente".
"Sé que la afición está con nosotros y me gustaría que todos diésemos un pasito más. Conseguir que cada vez haya más gente y más abonados con un ambiente que los equipos de fuera sientan, que esta es una de las pistas más difíciles de ganar".
"El equipo va a a competir y se va a dejar la piel en el campo para lograr los objetivos".