Es un icono de nuestra identidad cultural local. Sin duda, un símbolo de lo que significa ser o no ser de Huelva. Además, estas fiestas conmemoran el aniversario de la partida de Colón y de los marinos de Huelva desde el Puerto de Palos de la Frontera. Es algo que debemos tener muy presente y hay que poner en valor esa gesta histórica protagonizada por marinos de Palos de la Frontera, de Moguer y también de Huelva.
¿Cómo se originaron las Colombinas?
Fue la Real Sociedad Colombina Onubense quien, en 1880, promovió las primeras fiestas, con actos sencillos: una función religiosa el 3 de agosto en La Rábida, regatas en la ría de Huelva, cucañas y veladas literarias y musicales, una de ellas en el Hotel Colón.
Estamos hablando de 1880. La partida hacia América fue en 1492. ¿Qué ocurrió durante esos casi 400 años sin conmemoración oficial?
Durante siglos hubo muchas expediciones posteriores a la de Colón, pero hasta 1880 no se planteó en Huelva conmemorar oficialmente ese hecho. Fue la Real Sociedad Colombina Onubense quien quiso visibilizar el papel de nuestra tierra en esa empresa, con un programa de actos que luego evolucionó.
¿Y en qué momento las fiestas comenzaron a tener una ubicación fija?
En su origen, los actos se celebraban en La Rábida y también en el muelle de Huelva. Con el tiempo, el Paseo del Muelle se convirtió en el principal espacio festivo. Pero al aumentar el número de casetas y el público, se trasladaron al muelle de Levante. Más tarde pasaron a la zona del Estadio Nuevo Colombino y, después, al Ensanche Sur, junto a la antigua estación de Renfe. El año que viene cambiarán de nuevo: el Ayuntamiento quiere acercarlas a la ría, que, en mi opinión, es donde deberían estar.
¿Las Colombinas han contribuido a darle identidad al Ensanche Sur?
Sin duda. Desde el principio, las Fiestas Colombinas han sido muy importantes. Ya en 1880, diarios como La Provincia recogían la ilusión de los onubenses. Participaban todos: comerciantes, prensa, el Círculo Mercantil, la Compañía Minera de Riotinto, el Ayuntamiento o la Diputación, llegando visitantes en tren de toda España. Aunque en 1881 y 1882 no se celebraron, en 1883 se retomaron y, salvo contadas excepciones, han seguido vivas durante 145 años. Se han incorporado actividades culturales, deportivas, concursos, torneos de motocross, aeromodelismo, sevillanas o Miss Turismo, incluso un astronauta, Ronald Evans, las visitó en los años 70. También han actuado artistas como Manolo Escobar, Omar Montes o Ana Mena.
Con tantos años de historia, ¿con qué tres hitos te quedarías?
Primero, el año 1910, cuando el Ayuntamiento, la prensa y los comerciantes asumen la organización de las fiestas porque la Real Sociedad Colombina Onubense estaba desbordada. Eso marcó un antes y un después. En segundo lugar, 1925, cuando el Círculo Mercantil instala la primera caseta con actuaciones musicales. Desde ahí, el número de casetas y asociaciones se multiplicó.
Y, en tercer lugar, el año 1892, cuarto centenario del descubrimiento de América, con desfiles, 35 buques de guerra, iluminación espectacular, bandas de música, tropas y celebraciones por toda la ciudad.
¿Cómo valoras la evolución de las fiestas hasta hoy?
Han cambiado muchísimo. Me gustaría recuperar algunos actos, como la llegada de los buques, los desfiles de tropas o la cabalgata con carrozas. Pero actualmente tenemos un recinto grande, casetas, atracciones modernas y una programación musical potente, que disfrutan tanto los onubenses como los visitantes.
En Andalucía hay muchas ferias importantes. ¿Qué diferencia a las Colombinas del resto?
La diferencia fundamental es que no nacen como una feria agrícola o ganadera, como ocurre con Sevilla o Jaén. Las Colombinas conmemoran uno de los grandes hitos de la humanidad: la partida de Colón hacia América, protagonizada por marinos de nuestra tierra. Esa base histórica y simbólica nos distingue.
¿Qué podemos encontrar en tu libro?
Un repaso completo a la historia de las Fiestas Colombinas desde sus orígenes, con curiosidades, anécdotas, protagonistas onubenses clave como Manuel Siurot o José Caballero, y hechos históricos como la visita del hidroavión Numancia, la batalla de las flores o la llegada del ministro de Marina. Es un homenaje a todo lo que ha hecho posible que las fiestas sean lo que son hoy. Se puede adquirir en la Librería Welba en la Calle Concepción.
¿Cuánto tiempo te ha llevado reunir toda esta documentación?
Un año y medio. Empezó como mi trabajo de fin de grado en Periodismo, en el que investigué cómo recogía la prensa local aquellas primeras fiestas. Me gustó tanto que continué investigando hasta convertirlo en libro.
¿Dónde te has documentado?
Principalmente en crónicas de diarios de la época como La Provincia, Odiel o La Voz de Huelva, además de actas de la Real Sociedad Colombina Onubense, hemerotecas del Ayuntamiento, Diputación, Autoridad Portuaria y prensa nacional como El Mundo o El País.
¿Te quedarías con las Colombinas de antes o con las de ahora?
Cada fiesta es hija de su tiempo y refleja la sociedad que la vive. Personalmente, me encantaría recuperar algunos elementos del pasado, como la cabalgata o los desfiles militares, pero también valoro lo que tenemos hoy: un recinto vibrante, moderno y muy disfrutado por todos.