Son mujeres con las ideas muy claras. Desde hace poco tiempo se han embarcado en un proyecto de cambio en Doñana bajo la perspectiva femenina. No cuentan con subvenciones, son totalmente altruistas y sacan tiempo libre, de donde pueden, para organizar patrullas de vigilancia, diurna y nocturna, en las cuales van mostrando a la sociedad el "desastre" en lo que se ha convertido, el que fue, espacio natural más importante de Europa.
Su esfuerzo ha llamado la atención de agencias de información canadienses, europeas e, incluso, australianas, que han demostrado interés por estas ecologistas españolas.
Medioambientalistas suizas están canalizando, en la actualidad, denuncias en el ámbito de las administraciones europeas cuando, tras visitar a “Mujeres por Doñana”, comprobaron en directo la destrucción de bosques protegidos, para obtener pelets para la calefacción o biomasa para las calderas de la industria.
El colectivo cuida, y vigila el trabajo, de la “Unidad de Burros Bomberos de Doñana”, un proyecto de desbroce y prevención con asnos que ha servido de ejemplo a otras Comunidades Autónomas del país.
Sus próximos objetivos, manifiestan, son la recuperación y proyecto de protección del, denominado, Arroyo Algarbe de Doñana. Un paraje que atesora una de las avifaunas más significativas del Parque Natural, pero que en estos momentos está siendo, literalmente, saqueado de su arbolado, invadido por escombreras ilegales y con su ecosistema alterado por la presencia de empresas de motos de todo terreno y quats que usan tranquilamente esta reserva protegida a todas horas, esto les resulta especialmente preocupante por su influencia negativa en los linces que aquí desarrollan su actividad vital.
“Mujeres por Doñana” manifiesta su aspiración de poder ser parte activa en lo que acontece en los departamentos de gestión de este entorno. Asumen que "no es una solicitud que resulte muy agradable a las Delegaciones del Gobierno Andaluz", pero insistirán en ello una y otra vez, hasta que "estos entes políticos comprendan que las mujeres han llegado para quedarse en la lucha por cambiar la degradación trepidante de Doñana".