El Caño Guadiamar ha logrado este año mantener una lámina de agua suficiente para favorecer el asentamiento y desarrollo de diversas especies de aves acuáticas. Entre ellas destacan los diferentes tipos de garzas y espátulas, que han colonizado el humedal formando pajareras de notable tamaño.
El regreso de estas aves evidencia la capacidad de recuperación del ecosistema cuando se mantiene agua suficiente para sostener la biodiversidad. Especialistas en ornitología y observadores de aves señalan que la presencia de estas especies indica cuando es de buena calidad del hábitat, clave para la alimentación y reproducción.
El Caño Guadiamar desempeña un papel relevante como refugio para aves migratorias y residentes.