La modelo onubense Laura Sánchez ha sido una de las protagonistas de la tarde en el programa Y ahora Sonsoles, de Antena 3, donde repasó su trayectoria profesional y personal en una entrevista cargada de recuerdos y emociones.
La conversación comenzó con un momento muy íntimo, cuando Sánchez mostró el tatuaje que comparte con su hija. “Cuando mi hija empezó a tener móvil, en vez de ponerme algo a las 11:11, me escribía ‘te quiero’ a las 13:13. Cuando cumplió 18 años me dijo que quería tatuarse conmigo y decidimos hacerlo con ese número. Es algo muy nuestro”, explicó emocionada.
Durante la entrevista, la modelo recordó sus primeros años en Huelva, donde creció junto a sus abuelos en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche y más tarde con sus padres en la capital. Contó que de joven ayudaba en la tienda familiar hasta que su padre la animó a apuntarse a una agencia de modelos. “Mi padre me decía: si te cogen en un centro comercial, ahí tienes un dinerito para ti. Así empezó todo en octubre del 97”, recordó. Poco después ganaría el concurso Elite Model Look, el punto de partida de una carrera internacional que la llevó a desfilar en París, Milán o Nueva York.
En esos primeros años de viajes y trabajo, su madre vivía con miedo constante a que algo pudiera pasarle. “A mi madre le daba mucho miedo que me secuestraran. Si no me localizaba, llamaba a la policía directamente”, relató. “Era una época en la que hubo muchos secuestros, como el de Ana María Jerez Cano, que era de Huelva, y eso la marcó muchísimo”.
Sánchez evocó con humor sus inseguridades adolescentes: “No me gustaban mis piernas ni el mundo de la moda. Yo quería ser veterinaria de vacas. En el colegio me llamaban la garza o la cigüeña”, confesó entre risas. También compartió una anécdota entrañable con Yves Saint Laurent: “Me probó una chaqueta y me dijo ‘no te preocupes, que no te voy a pinchar’. Era muy tierno y olía a señor limpio”.
La modelo habló además de cómo con los años ha aprendido a aceptar el paso del tiempo y a sentirse libre con su imagen. “Dejarme las canas es una libertad absoluta. Me da igual tener arrugas, lo único que me importa es la salud”, afirmó.
En otro momento de la entrevista, Laura Sánchez abordó su diagnóstico de diabetes tipo 1, una enfermedad con la que convive desde hace cuatro años y sobre la que intenta sensibilizar. “Me lo provocó el estrés, el cortisol. Fue un aviso de la vida. Ahora intento estar untada en mantequilla ante lo que no depende de mí”, dijo con serenidad.
La modelo también habló de su actual pareja, el torero sevillano Manuel Escribano, y de cómo vive su profesión con calma. “Yo voy a disfrutar cuando las cosas le salen bien. Paso miedo, claro, pero su profesión no me impide estar con él”, confesó.
Orgullosa de sus raíces, Laura Sánchez cerró la entrevista recordando que siempre lleva a Huelva con ella, “tatuada en la piel y en el alma”.