El Hospital Infanta Elena de Huelva ha decidido que esta Navidad sea diferente. Más allá de la decoración que viste cada rincón del centro, la música se convirtió en protagonista gracias a la visita de Regina y las alumnas del taller municipal de cante Marta García Picón de Rociana del Condado. Acompañada de familiares y del cariño de todos los presentes, la artista recorrió planta a planta el hospital, iluminando con su voz cada habitación y regalando momentos de consuelo y esperanza a pacientes y familiares.
La actuación, que tuvo su punto álgido en la cuarta planta, rompió por un instante la rutina hospitalaria, dejando un ambiente cargado de emoción. Manoli, madre de una paciente, destacó el valor de iniciativas como esta: “Veo muy bien que vengan a cantar porque eso alegra tanto a los pacientes como a los familiares y adornar esto está precioso”.
Regina, visiblemente emocionada, explicó el propósito de la visita: “El taller municipal de cante tiene a bien arrimar un poco el hombro y alegrar la tarde a los residentes y familiares, que están en una vulnerabilidad extrema. Venimos a colaborar con ellos para dar felicidad. Lo más satisfactorio realmente es la sonrisa y el agradecimiento que tienen todos ellos con nosotros. (...) En la escuela intentamos, además del amor por la música, el amor hacia las personas y hacer el bien en la sociedad".
"El hospital de las personas"
La música también sirvió para reunir a antiguos pacientes con el personal sanitario que, en su día, estuvo a su lado. Eva María, una antigua ingresada, regresó al hospital con un gesto de gratitud: “Me enteré de que venía Regina, he hecho el esfuerzo por venir y estar un ratito con ella. He venido con las manos cargadas. He hecho un bizcocho de turrón, he hecho repetidores y una tarta de oblea de chocolate”. Una pequeña sala al final de la cuarta planta guardó (temporalmente) los dulces cocinados por Eva María que fueron bien recibidos por el personal del centro hospitalario.
"Que sepan que estamos para ellos, siempre para ellos"
Esperanza Quintero, directora gerente del Hospital Infanta Elena, subrayó lo significativo de esta visita: “El hecho de que ella (Regina) venga va a alegrar mucho a los pacientes. Conlleva a que el hospital sea lo que llamamos nosotros ‘el hospital de las personas’. Que sepan que estamos para ellos, siempre para ellos. Es un orgullo que ellos vuelvan aquí, como es Regina, y nos sentimos orgullosos de ello. Quiero que los pacientes disfruten hoy el máximo posible, que se vuelva a repetir otros años”.
Gestos como este transforman el día a día de quienes más lo necesitan. Planta a planta, canción a canción, Regina y las alumnas del taller municipal de cante hicieron que la Navidad llegara al Hospital Infanta Elena, recordando que, incluso en los momentos más difíciles, la música tiene el poder de sanar y reconfortar. La voz de Regina no solo llenó el hospital de melodías, sino también de sonrisas y gratitud, demostrando que un pequeño gesto puede cambiarlo todo.