A las puertas del Vaticano, miles de fieles han estallado en júbilo este miércoles tras contemplar la emblemática fumata blanca que ha salido de la chimenea de la Capilla Sixtina. El humo blanco ha confirmado al mundo lo que todos ansiaban escuchar: Habemus Papam. La Iglesia Católica ya tiene nuevo Pontífice.
Tras varias votaciones, los cardenales reunidos en Roma han alcanzado el consenso necesario para designar al nuevo sucesor de San Pedro, que asumirá el liderazgo espiritual de más de 1.300 millones de católicos en todo el mundo.
Ya se conoce la identidad del nuevo Papa: Robert Prevost es el elegido con el nombre de León XIV. El cardenal Robert Francis Prevost nació el 14 de septiembre de 1955 en Chicago, en el seno de una familia con raíces españolas por parte de madre.
Su vocación religiosa lo llevó a ingresar en el noviciado de la Orden de San Agustín (OSA) en 1977, realizando sus votos solemnes cuatro años más tarde, en 1981. Desde entonces, ha desarrollado una amplia y sólida trayectoria eclesial, tanto en lo pastoral como en lo académico y administrativo.
Prevost cuenta con una notable formación. Es licenciado en Ciencias Matemáticas por la Universidad de Villanova y posee una maestría en Divinidad por la Catholic Theological Union de Chicago. A ello se suma una licenciatura y un doctorado magna cum laude en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino, conocida como el Angelicum, en Roma.
Su labor ministerial comenzó tras su ordenación sacerdotal en 1982, y tres años más tarde se trasladó a Perú para unirse a la misión agustiniana. Entre 1985 y 1986 fue canciller de la Prelatura Territorial de Chulucanas. A lo largo de las décadas, su presencia en Perú fue clave para la expansión pastoral y administrativa de la Iglesia, especialmente en la diócesis de Chiclayo, que dirigió hasta su llamada a Roma en 2023.