Los hermanos de la Hermandad del Rocío de Trigueros se despidieron ayer de su Simpecado, símbolo y estandarte más importante en las hermandades rocieras. La filial triguereña organizó el rezo de una Salve de despedida que se desarrolló a las puertas de la Capilla de la Hermandad del Rocío de Trigueros.
El Simpecado vuelve a los talleres del reconocido orfebre sevillano Fernando Marmolejo para acometer una revisión de los trabajos realizados durante su reciente restauración y llevar a cabo labores de mantenimiento.
El pasado 15 de febrero, el Simpecado regresó a Trigueros después de varios meses en los talleres de Marmolejo. Se acometieron diversos trabajos de restauración, entre los que destacaron la vuelta al dorado primitivo.
El estandarte mariano de la filial triguereña fue confeccionado en 1965 por el orfebre sevillano Manuel Seco Velasco. Está elaborado sobre malla de plata con apliques de metal dorado, uno de los Simpecados más reconocidos en el mundo rociero.
Se desconoce el tiempo que el Simpecado triguereño permanecerá en los talleres del orfebre. Desde la Junta de Gobierno informarán de la fecha de regreso y elaborarán una memoria detallada sobre los trabajos para poner en conocimiento a los hermanos.