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Fran Carrillo: «Cs no es el PP, es un proyecto libre y liberal, autónomo y de sus bases»

Sobre la posibilidad de que Ciudadanos concurra en las próximas elecciones andaluzas con el PP en listas conjuntas avisa de que la comunidad “crece” cuando gobierna la formación naranja, pero “no suma” si ésta “desaparece”. Advierte también de que si no se obtiene un buen resultado en esos comicios, “el proyecto de Cs puede sufrir heridas de muerte”

N. Acedo

Es autor del libro “Tus gestos te delatan”, pero sabe también de la importancia del pozo emocional que pueden esconder y provocar las palabras. El diputado andaluz de Ciudadanos (Cs) Fran Carrillo (Córdoba, 1981), además de asesor y consultor de comunicación política y empresarial, no las ha usado en esta entrevista para un acto de escapismo. Opina sin morderse la lengua del partido en el que milita, sus dirigentes y otros protagonistas de la escena política nacional.

-¿Se ha sacudido ya Cs el revuelo provocado por los audios de su líder en Andalucía, Juan Marín, que se filtraron de una reunión del grupo parlamentario y que, según los populares, no ayudaron a la negociación de los Presupuestos?

-Espero que sí y además no quiero seguir hablando de un tema que ha hecho mucho daño al partido. Ni un comentario más, no voy a dar alas a quienes por intereses personales buscan destrozar lo que dicen que quieren, que es el partido y el proyecto. No le voy a dar más cancha a esto.

-Pero, ¿usted estuvo en aquella reunión?

-Todos estábamos en la reunión.

-¿Y escuchó entonces algo que le chirriara en boca de Marín?

-Se comentaron cuestiones normales que se suelen hablar en reuniones de todos los partidos: de estrategia política, calendario, medidas, acciones… Quien ha traicionado la confianza es el que tiene que salir y dar explicaciones y espero que cuando se sepa, si se sabe, se denuncie. Ahora tenemos que concentrarnos en revalidar la confianza de los andaluces. Tenemos un reto por delante, tanto interno como externo, decisivo para el proyecto: cómo podemos explicarle a los andaluces que lo que ha pasado en nuestra tierra en estos tres años obedece a la buena gestión y al buen criterio político de Ciudadanos. Es sello de nuestra formación cambiar las ideas y la forma de hacer las cosas, no dejando solos a los partidos tradicionales para que hagan lo que quieran, sino tenerlos vigilados, fiscalizarlos, exigirles, obligarlos a legislar con transparencia y a gobernar con eficiencia, sin corrupción y al servicio de todos los ciudadanos con independencia de que voten a un partido o a otro.

-Da clases de discurso y de relato político, ¿por qué cree que a Cs le cuesta tanto colocar el suyo, por qué no ha sabido sacar partido de la estancia en el Gobierno como el PP?

-Es una gran pregunta y la reflexión que todavía no nos hemos hecho: por qué, si lo hacemos bien, lo explicamos mal o qué nos falta para que el andaluz entienda e interiorice que las principales medidas que han cambiado Andalucía han venido de las consejerías de Cs. Si Andalucía hoy es diferente, tiene estabilidad, más empresarios y autónomos, hay más inversiones o no es una tierra llena de corrupción es porque hay un partido detrás que fomenta y cree en todo eso. Ése es nuestro reto. No creo en la batalla de relatos, creo en la de los hechos, pero, a lo mejor, hay que poner a las personas adecuadas a explicarlos. El principal cometido de todo partido es decir lo que vas a hacer, hacerlo y luego explicar cómo lo has hecho.

-El presidente de la Junta, Juanma Moreno, ya ha apuntado que las próximas elecciones podrían ser entre junio y octubre de 2022. ¿Por cuál apuesta?

-Nunca he participado de cábalas que beneficien a un partido. Hay que ir a las urnas cumpliendo el cometido legislativo y cuando sea el momento que mejor beneficie a los andaluces, no por cálculos o intereses partidistas, sino buscando el bienestar social.

-¿Cuál es el objetivo irrenunciable para Cs en esos comicios? Marín dijo que igual con uno era suficiente…

-No me conformo con que Cs saque un diputado, no salgo a ver si puedo rascar el asiento, quiero que Cs sea decisivo en la gobernabilidad porque si Cs no está en las instituciones, éstas no van a cambiar a mejor, porque garantiza que se respeten las libertades civiles sin menoscabar la importancia de los servicios públicos, es el único partido que no hace elegir al ciudadano. Las primeras son fundamentales y están más en juego que nunca, pero, al mismo tiempo, hay que reforzar no el Estado, la sociedad del bienestar. Le digo a los andaluces que en 2022, por primera vez, piensen más en Andalucía que en su partido, que piensen si quieren una Andalucía condicionada por las políticas de Vox o por las de Ciudadanos. Sólo hay dos opciones, para que las consideren: una Andalucía con Cs o una Andalucía con Vox. Tendrán que decidir qué quieren en función de ese criterio y de sus principios, de si quieren una Andalucía abierta al mundo o cerrada al mundo. Hay cosas que podemos estar de acuerdo con Vox, pero Cs es un proyecto totalmente diferente. Y eso lo traslado a España. La democracia en el conjunto del país va a sufrir si Cs no está en las instituciones, sobre todo, para frenar el chantaje abusivo e impresentable de los separatistas y de los nacionalistas que son los que realmente mandan en este país y eso no se puede permitir.

Le digo a los andaluces que en 2022, por primera vez, piensen más en Andalucía que en su partido, que piensen si quieren una Andalucía condicionada por las políticas de Vox o por las de Ciudadanos»

-¿Andalucía, esas elecciones, pueden ser el comienzo del fin de Cs?

-Si no sacamos un buen resultado en Andalucía, si no tenemos la confianza ciudadana en Andalucía, el proyecto de Cs puede sufrir heridas de muerte, por eso son tan importantes las elecciones y que los andaluces interioricen que si hoy están mejor no es gracias al PP, es gracias a Ciudadanos.

-La presidenta de su partido, Inés Arrimadas, ha dejado la puerta abierta a concurrir en listas conjuntas con el PP en esos comicios, ¿qué le parece?

-Si Cs no gobierna, Andalucía no avanza. Siempre he defendido que Ciudadanos es y debe ser un proyecto autónomo, con identidad e idiosincrasia propias que le permitan explicar qué hacemos y por qué somos necesarios diferenciándonos de los partidos tradicionales y de los populismos que los condicionan. Cs no es el PP, es un proyecto libre y liberal, autónomo y de sus bases, no sumiso y subsumido. Quiero un Ciudadanos de los militantes, unido y que una. Andalucía crece cuando Cs gobierna, pero no suma si Ciudadanos desaparece.

-O sea, no se ve en las filas del PP…

-Me veo en las filas de Cs.

-Bueno, si hay una suma…

-Andalucía suma cuando Cs gobierna, si Ciudadanos no gobierna, Andalucía no avanza. Andalucía y España no se pueden permitir que Cs no esté en las instituciones porque nadie representa un proyecto de libertades como nosotros y con hechos.

-Ha escrito en Twitter “no cuentan contigo para nada, pero te copian las ideas para todo”, ¿a quién se refería?

-No escondo que tengo diferencias con la dirección nacional de mi partido en cuanto a cómo hay que hacer las cosas, creo que no está siendo generosa incorporando voces que pueden ayudar mucho al discurso del partido y a que tenga mayor representación. No se puede ser liberales de puertas hacia fuera y no serlo de puertas hacia dentro. La crítica debe estar más consentida y no confundir al crítico leal, que quiere lo mejor para la formación, con el que tiene callos en las manos de dar palmas y es incapaz de denunciar una deriva, por mucho que sepa que vamos al desfiladero o al precipicio. Sigo creyendo que mi discurso puede ayudar a Cs. Tengo ideas para que vuelva a ser el que era y el convencimiento de que la militancia, los cargos y los votantes propios y ajemos estarían muy cómodos con esa vuelta a las esencias. Como me duele Cs, no quiero que desaparezca, que sea irrelevante. Defiendo una Andalucía y una España liberal y ese discurso hay que decirlo alto y claro.

-¿Y no le dejan decirlo en Andalucía o en Madrid?

-En ninguno de los dos sitios, pero me quedo con el cariño de la militancia, de cargos y compañeros que me escriben para decirme que no ceje en mi empeño de decir lo que considere oportuno en defensa del partido y de los votantes que me animan a seguir por esa senda. Sigo pensando que Cs es el proyecto más limpio, regenerador y bonito que ha tenido España en 40 años de democracia y que las ideas de libertad, las que cambian y modernizan el mundo, son hoy imprescindibles, sobre todo, cuando están siendo muy atacadas. Si no me dejan defenderlo en mi partido, será una pena, pero me gustaría que fuera aquí. Ahora la pelota está en el tejado de la dirección nacional, que tiene que explicar por qué aparta a los que tenemos una visión diferente de cómo hacer las cosas. No creo en el liberalismo soviético porque me parece una contradicción. Lo que castiga a las formaciones son ese tipo de acciones estalinistas. Eso no va conmigo y no debería ir con Cs.

Carrillo

-Las primarias que reclama siguen sin convocarse en la comunidad. ¿Sabe algo?

-Espero y deseo que se convoquen cuanto antes y que sean ecuánimes, transparentes y neutras. Para que esto suceda debe darse un requisito: que se garantice el voto en urna, no el telemático para que una persona en Madrid controle el censo y vea a quién se vota. Si respetamos al individuo, el criterio de las personas, debemos respetar también su voluntad y su opción. No hay por qué ver quién vota y a quién. El voto secreto es el mayor respeto que se puede tener hacia el militante. Igual que en las elecciones generales es secreto, en unas primarias también debería serlo.

-¿Teme que no haya juego limpio?

-Si no se garantiza ese voto secreto en urna, puede que no lo haya. Debe haber neutralidad, transparencia, se deben publicar los censos y dejar a la militancia que hable. Debemos saber cuántos militantes hay, cuántos tienen derecho a voto, dejar que todos los que quieran y reúnan los requisitos se puedan presentar y que el partido garantice la ecuanimidad con todos. Para mí valen lo mismo un militante de base, que un concejal, que un diputado autonómico o que un vicepresidente. Hay que darles la misma oportunidad a todos y tenemos que garantizar que a nadie se le señale por votar a una opción u otra.

En las primarias debe darse un requisito: que se garantice el voto en urna, no el telemático para que una persona en Madrid controle el censo y vea a quién se vota… si no, puede que no haya juego limpio»

-¿Se presentará para competir al menos contra Marín y Carmen Almagro (Renovadores) que han avanzado que darán la batalla?

-Debe haber cambios profundos, serios, y no sólo de discurso, también de caras y tengo una visión diferente, con estrategia y equipo distintos, a partir de ahí, cuando se convoquen decidiremos. Es complicado competir cuando no lo haces en igualdad de condiciones.

-Pero, si se cumplen los requisitos que mencionaba, no lo descarta, ¿no?

-No lo descarto, ya veríamos. Cuantos más competidores haya, mejor.

-¿La consejera andaluza Rocío Ruiz será una?

-Hay que preguntárselo a ella, pero sería una magnífica candidata, como lo es el vicepresidente Marín como los es Carmen Almagro o cualquier militante que desee dar el paso. Yo humildemente tengo unas ideas que me gustaría que el partido tomara en consideración, que los militantes las supieran y que conocieran el proyecto. El que me presente o no a las primarias no es incompatible con el que estas ideas puedan salir adelante.

-¿La dirección nacional que encabeza Arrimadas ha estado acertada en la oposición durante la gestión de la pandemia?

-Yo no hubiera apoyado a Sánchez -Pedro, el presidente del Gobierno- más allá del primer Estado de alarma, pero eso es una opinión particular. Sigo defendiendo y respeto la decisión que el comité ejecutivo y la presidenta de mi partido tomaron, tuvieron sus razones para hacerlo, pero pienso que con Sánchez no hay que ir ni a cobrar una herencia, es una persona que gobierna mirándose al espejo, no a la calle. Es un autócrata que ha hecho que en España haya un retroceso de libertades tremendo, ha secuestrado la democracia durante seis meses porque el Parlamento, que es la expresión de la soberanía popular, no se puede cerrar ni en un estado de guerra y menos con artilugios jurídicos falsos, por eso el Tribunal Constitucional se lo ha tirado abajo. No ha convocado nunca el Debate sobre el Estado de la Nación, algo a lo que éticamente está obligado, porque los ciudadanos, a través de sus representantes, tienen que fiscalizar la labor del Gobierno. Hace una cosa y dice otra. Va de ecologista y de medioambientalista y ha batido récord de uso del Falcon incluso para fines privados y partidistas. Si Sánchez necesitara traicionar a Sánchez para gobernar, lo haría. Sienta en la mesa, en un intento absurdo de blanqueo mundial, a filoterroristas, a tardo etarras; y en la del Consejo de Ministros a defensores de dictadores. Que hoy haya comunistas que defiendan a dictadores es el mayor retroceso desde el punto de vista democrático en 40 años. No son comunistas que firmaron la Transición, son niñatos nacidos en democracia, más comunistas resentidos que vivieron el tardo franquismo, que pretenden volver a resucitar las trincheras.

-¿A quiénes apunta exactamente?

-A Garzón -Alberto- y Montero -Irene- por un lado y a Yolanda Díaz y a Enrique Santiago, por otro. ¿Y dónde están aquellos que hablaban de diálogo y de concordia? Zapatero -José Luis Rodríguez- defendiendo a dictadores vivos, a asesinos, en Venezuela y haciéndose rico junto a Monedero -Juan Carlos-. Ni Zapatero ni Monedero ni Sánchez ni Montero ni Garzón son demócratas, son anti demócratas que utilizan la democracia para llegar al poder, enriquecerse y vivir bien a costa de la gente. Hoy en día no hay nada peor que ser un obrero de izquierdas porque a ésta no le interesa que el obrero progrese. Si lo hace, se hace autónomo, se convierte en clase media y no necesita a un partido para poder sobrevivir, seguramente no vote socialismo porque éste es enemigo profundo de la libertad. Eso hay que explicárselo a la gente, hay que derribar ciertos mantras establecidos históricamente para contar la verdad. No quiero que mis hijos estudien una historia que no ocurrió, que vivan en un país donde constantemente se apela a un dictador que murió, en un constante estado de revancha. Quiero que vivan cómo van a salir adelante, cómo van a encontrar trabajo, con un salario digno, que seamos un país en órbita, moderno, próspero, donde al empresario no se le demonice ni se le castigue. Ésa es la gente que levanta la economía, que hay que proteger, esa es mi gente, la que defiende Cs y por eso hay que explicarlo.

Ni Zapatero ni Monedero ni Sánchez ni Montero ni Garzón son demócratas, son anti demócratas que utilizan la democracia para llegar al poder, enriquecerse y vivir bien a costa de la gente»

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CSIF - 20 JUN 2022

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