El presidente de la Junta, Juanma Moreno, comenzó esta semana con una apretada agenda de trabajo en la provincia de Huelva. A su participación en el foro ABC Reale, el lunes por la mañana, la seguió la inauguración de la rehabilitación del IES La Rábida y, por la noche, recibió la medalla de honor de la Cámara de Comercio.
Moreno pernoctó en Aracena y, el martes por la mañana, realizó una visita institucional a Fuenteheridos. Tras la firma en el libro de honor, el presidente saludó en la calle a un grupo de paperas, en medio de algún piropo por parte de estas vecinas: "Que guapo es Juanma".
Esa misma mañana, en Castaño del Robledo, el titular del Gobierno andaluz presidió la constitución del Consejo de Alcaldías, una iniciativa de la Diputación onubense que hace pionera a esta provincia.
El presidente, tras el acto inaugural, quiso pasar el mayor tiempo posible (tenía consejo de gobierno esa tarde en Sevilla) con muchos de los alcaldes que acudieron a la iglesia inacabada, donde se celebró.
Los regidores con los que un periodista habló después, por cierto, coincidieron al destacar la "cercanía" y "receptividad" de Moreno y también del presidente de la Diputación, David Toscano, que acompañó al anterior durante su estancia en la Sierra.
Se trató de un acto histórico, entre otras cosas, por el respaldo unánime que recibió así como por el plan de inversiones anunciado y la presencia no solo de Moreno sino de sus consejeros de Inclusión Social y Administración Local.
Para algunos de los alcaldes presentes, el hecho que Moreno haya permanecido dos días seguidos en la provincia pone de manifiesto que Huelva, en efecto, está de moda.