Una semana después del apagón que envió a negro a toda España seguimos sin saber que fue lo que pasó realmente.
Mientras desde el Gobierno sigue sin descartarse la hipótesis de un ciberataque, Red Eléctrica (ahora Redia) parece desechar esa posibilidad.
Y los expertos independientes hablan de sobrecarga, y apuntan al suroeste del país y a zonas, por cierto, como Huelva.
Cuesta creer y no parece muy serio, que en un país del primer mundo y en la cuarta economía de la zona euro sigamos sin conocer el origen del histórico apagón.
Hasta ahora, además, nadie ha pedido perdón por lo sucedido ni por supuesto ha asumido responsabilidades.
Y lo peor de todo tal vez sea que no estemos en disposición de prevenir un nuevo apagón como el registrado hace una semana, cuando nos dimos cuenta -de sopetón- de nuestra fragilidad como país sí, pero también como seres humanos que dependemos de la luz, la telefonía móvil y de lo online.