La primavera artística onubense vivió ayer una de sus jornadas más intensas con la inauguración de Un chispazo de emoción. El arte de nuestro y las nuevas tecnologías en la Colección Olontia de Arte Contemporáneo, en el Museo de Huelva.
Una muestra que no solo recoge el pulso del arte actual, sino que también consolida el trabajo que desde hace años impulsa la Fundación Olontia con epicentro en Gibraleón y vocación universal.
En el taller de Gibraleón, sin embargo, la escena es otra. Las obras recién llegadas desde Sevilla, tras el cierre de Fin de siglo, esperan ser recolocadas. El espacio, por ahora, no permite el reencuentro con los pinceles, pero la necesidad de volver a pintar late con fuerza. No es solo una pulsión creativa: es también un homenaje pendiente al añorado Fernando González de Canales y el deseo de abrir paso a los grandes formatos que aguardan en Madrid.
Pese al vaivén constante entre el sur y la capital, Huelva sigue siendo faro. No en vano, la Fundación Olontia será destinataria de las últimas publicaciones de Lola De Páramo y Mario Marín, quienes firmarán ejemplares especialmente dedicados durante la Feria del Libro. Su nombre se pronunciará también en Cádiz, donde una conversación con el crítico Fran G. Matute recordará los días del pop andaluz, y marcará el tránsito hacia una abstracción radical que tuvo ecos incluso en los bailes de Marte.
Si hay un momento que se espera con especial emoción en esta primavera cultural, es la futura exposición en la Casa Colón, en homenaje al fotógrafo Javier Porto. Fallecido recientemente, su legado será celebrado como merece: con una muestra reivindicativa en su tierra y el reencuentro con la fotografía que capturó el alma de la Movida. Le acompañarán tres exposiciones paralelas sobre Carlos Berlanga, otra figura clave de aquel tiempo que sigue dialogando con el presente.
Entre pinceles que esperan su momento y exposiciones que se multiplican, Huelva y su provincia reafirman su lugar como epicentro cultural. Como escribió Juan Angona, hay quienes están tan enamorados de esta tierra como la luna del toro de la copla.