La piscina municipal de Gibraleón ha vivido un suceso que ha provocado la lógica alarma y preocupación en la población.
En concreto, fue el pasado fin de semana cuando uno de los socorristas se percató de un menor flotando mientras un grupo de chavales se lanzaban al agua y los socorristas le llamaron la atención.
Según fuentes municipales, uno de los socorristas vio que estaba uno de los niños flotando, e inmediatamente, lo sacaron del agua. El propio socorrista es el que llamó al 061.
Por ello, el menor tuvo que ser ingresado en el Hospital Juan Ramón Jiménez, y ayer, lo llamó el Ayuntamiento. "El chico está bien y está súper agradecido por el trato recibido en la piscina y en el hospital", señalaron estas fuentes.
Además de dos socorristas, la piscina cuenta con un vigilante por la tarde y el Ayuntamiento va a reforzar el tiempo en el que esté contratado, que será desde el mediodía, añaden dichas fuentes.