- La Universidad de Huelva (17) y la Clínica Oftalmológica Gil Piña (1), han incorporado estos equipos en sus centros, ascendidendo el total a 39
- En España hay 25.000 paradas cardiacas extrahospitalarias y la reanimación en los primeros 3 o 4 minutos es crucial para la supervivencia
La Consejería de Salud y Consumo ha otorgado 18 distintivos ‘zona cardioasegurada’ a entidades en la provincia que han cumplido los requisitos en materia formativa y de dotación de desfibriladores en sus instalaciones. Se trata de la Universidad de Huelva y la Clínica Oftalmológica Gil Piña. La primera ha incorporado un total de 17 de estos equipos, distribuidos en diferentes facultades y espacios de sus campus. La segunda, ha incorporado uno también en sus instalaciones.
La delegada territorial del ramo, Manuela Caro, y el director del Centro de Emergencias Sanitarias del 061 en Huelva, Juan Chaves, han hecho entrega de estas distinciones, reconociendo el esfuerzo de las empresas e instituciones por dotarse de desfibriladores y por dar formación a sus profesionales en su empleo y primeros auxilios.

El Centro de Emergencias Sanitarias 061, perteneciente al Servicio Andaluz de Salud (SAS), es el encargado de la gestión y registro de las organizaciones que disponen del certificado ‘zona cardioasegurada’.
Con estas últimas ya ascienden a 39 las ‘zonas cardioaseguradas’ reconocidas en Huelva. En virtud de este distintivo, los profesionales de las entidades certificadas se encuentran capacitados para actuar de forma inmediata en caso de presenciar una parada cardiorrespiratoria, reduciendo así las tasas de mortalidad.
Un dispositivo que salva vidas
Cada año se producen en España unas 25.000 paradas cardiacas extrahospitalarias. Esta patología afecta a una población con una edad media de 60 años. La supervivencia de las víctimas depende de que se apliquen las técnicas básicas de reanimación cardiopulmonar en los primeros 3 ó 4 minutos, lo que puede aumentar las posibilidades de recuperación en más del 50% de los afectados.
Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo occidental y, entre ellas, ocupa un lugar destacado la muerte súbita cardiaca que suele ocurrir, de manera mayoritaria, fuera del entorno hospitalario.
La correcta atención a la parada cardiorrespiratoria consiste en la aplicación de la llamada "cadena de supervivencia", que incluye: el reconocimiento de la situación y aviso a emergencias, el inicio de las maniobras de soporte vital básico, la desfibrilación eléctrica precoz y la rápida instauración de las técnicas de soporte vital avanzado.
Los equipos de urgencias asisten al año alrededor de 1.000 paradas cardiacas fuera de los hospitales andaluces. Estos episodios, que pueden sobrevenir en cualquier lugar con pequeños síntomas como el ahogo y la pérdida de conocimiento.