Manuela Macías dio ayer una lección de moda flamenca en la pasarela We Love Flamenco, celebrada a las 21.00 horas en el Hotel Alfonso XIII de Sevilla. Su nueva colección, "Al Aire", aúna tendencias innovadoras y patrones flamencos clásicos que perduran temporada tras temporada.
En este amplio abanico estilístico, destacó sobre la pasarela trajes con grandes volúmenes y siluetas saturadas de color que tienden al maximalismo, gracias a sus motivos gráficos y a un estudiado diseño de volantes y juegos de texturas.
La pasarela abrió con una colección de trajes de lunares irregulares interpretados en toda una gama cromática de tonos pastel; de corte canastero en su mayoría, todos ellos tuvieron como denominador común las mangas abullonadas o mangas farol; una tendencia que parece seguir vigente desde la temporada pasada, y que ha unido a muchos diseñadores de moda flamenca.
Por su parte, el mantón -en blanco y con flores bordadas a tono- cobró especial relevancia, realzando cada uno de los diseños de esta primera propuesta.
Otra de las novedades vistas en la pasarela, ha sido el corte a la cadera. Fue en 2020 cuando se comenzaron a ver algunos cambios en las siluetas de moda flamenca, con la aparición de los trajes de tiro alto con vuelo desde la cintura, una tendencia que sigue presente en las colecciones de este año.
Aunque también tienen cabida los trajes muy entubados y con mucho volumen en el bajo, más apropiados para llevar en ferias.
Estas propuestas dieron paso a una selección de trajes de flamenca de tonos más saturados y fríos, donde el morado y el verde agua sobresalieron. El lunar volvió a ser protagonista, yuxtapuesto esta vez con motivos florales gráficos y batista perforada.
La mayoría de estas siluetas presentaron un diseño a la cadera, y mucho volumen en la parte superior conseguido gracias a la integración de pequeños volantes en mantones y mangas.
El traje canastero, los preferidos para hacer el camino de El Rocío por la comodidad que ofrece su diseño (sueltos desde la primera cadera y confeccionado en paños), fue una de las siluetas más repetidas a lo largo de la pasarela flamenca.
En cuanto al largo, Manuela Macías apuesta por el traje de largo normal que deja mínimamente el calzado a la vista.
También merecen especial mención las mangas de gasa estructuradas, vistas en la pasarela. Así, trajes de siluetas sencillas quedan realzadas con volúmenes que dotan de mayor protagonismo a la parte superior del cuerpo.
Otra de las grandes apuestas fueron los estampados gráficos florales en tonos saturados, con corte a la cintura y mantones a juego del mismo material.
La batista perforada, que hizo sus primeras incursiones la temporada anterior en blanco y beige, vuelve con fuerza en esta colección con diseños enterizos en verde, azul y amarillo.
La batista perforada la encontramos también en blusas y en partes estratégicas de los diseños, ofreciendo un juego de texturas sublime.
También se ha visto en su colección yuxtaposiciones muy estudiadas de lunares de diferentes tamaños distribuidos en distintos volantes, donde los bordados añaden una riqueza táctil sin igual.
En cuanto a los complementos, el mantón ha sido clave a la hora de accesorizar los vestidos de flamenca, llegando incluso a transformar el conjunto. Los hemos visto bordados, estampados con lunares y confeccionados con el mismo tejido del traje.
En el pelo, cobran protagonismo flores de un solo color que adornan peinados sencillos recogidos en un moño bajo con raya central. Los peinecillos, se llevan sucedidos en dorado sobre el lateral. Y, en lo que a pendientes se refiere, se han llevado en colores a juego con los trajes para completar los looks flamencos esta temporada.